Las ideas y creencias fueron penetrando de manera continua y progresiva en los pueblos prerromanos, de manera que sus manifestaciones unas veces dejan testimonios de antiguas costumbres y creencias, pero en la mayoría de los casos reflejan los efectos de la romanización.
Por eso en este módulo se analizan y estudian las manifestaciones religiosas con toda su variedad y diversidad.
Había unas creencias propias que en algunos territorios pervivieron durante mucho tiempo, lo que permite conocer el "panteon" y el tipo de creencias de los indígenas. Muchas veces las funciones de sus dioses las conocemos por su asimilación con las divinidades romanas (sincretismo), lo que facilita la comprensión del complejo mundo indígena.
Pero, lógicamente, se fueron difundiendo las creencias romanas, tanto por la aportación de colonos romanos y latinos, como por la "acción oficial" desarrollada desde los municipios y colonias. Junto a los dioses oficiales se difundieron también religiones orientales (mistéricas) que tuvieron un éxito bastante profundo, sobre todo en ambientes romanizados.
A este mosaico de creencias se añadió finalmente el cristianismo: otra religión oriental con el hecho diferencial de ser una religión monoteísta, por lo que chocó con la mentalidad romana y, por ello, fue perseguida durante los primeros siglos. Interesa ver cómo se consolidó, difundió y se convirtió después en la religión oficial del occidente europeo.
En el ámbito cultural las inscripciones permiten conocer el grado de conocimientos que tenían del latín los colectivos populares. Pero donde mejor se aprecia el desarrollo cultural es en los escritos de los literatos de origen hispánico, lo que merece también nuestra atención y estudio.