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Textos sobre colonias griegas

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1. Fundación de Cirene (costa de Libia), colonia de Tera.

 Grino, hijo de Esanias, que era descendiente de Teras y reinaba en la isla de Tera, llegó a Delfos conduciendo una hecatombe desde su ciudad; y entre los ciudadanos que lo acompañaban figuraba Bato, del linaje de los Minias[1]. Al consultar Grino, el rey (basileus) de los Tereos, sobre otros asuntos, la Pitia le responde que funde una ciudad en Libia, y él contestó: "Yo, señor, soy ya bastante viejo y estoy tan débil que me cuesta ponerme en pie: ordena tú a alguno de estos jóvenes que haga eso». Y, al tiempo que decía estas cosas, señalaba a Bato. Tal ocurrió entonces, pero luego, cuando regresaron a casa, no tuvieron en consideración el oráculo, ya que no sabían dónde podía estar la tierra de Libia y no se atrevían a enviar una colonia (apoikía) a ciegas. Sin embargo, algún tiempo después, hubo siete años sin lluvia en Tera, en los cuales se secaron todos los árboles de la isla, excepto uno solo. Al consultar los Tereos al Oráculo cómo solucionar la calamidad, la Pitia les recordó la colonia a fundar en Libia. El oráculo pronunciado rezaba así:

 

Quien a la encantadora Libia llegue demasiado tarde,

distribuida ya la tierra, proclamo que un día habrá de pesarle.


 Dado lo crítico de la situación, enviaron a Creta unos mensajeros para que averiguaran si alguno de sus habitantes había ido a Libia. En su recorrido por la isla llegaron a la ciudad de ltano, y en ella se encontraron con un mercader de púrpura llamado Corobio, quien les dijo que, en cierta ocasión, arrastrado por los vientos, había arribado a Libia, y, dentro de Libia, a una isla denominada Platea[2]. Habiendo convencido al mercader con una remuneración, se lo llevaron a Tera, y desde Tera se organizó un pequeño grupo de hombres que se hicieron a la mar para explorar el territorio del que hablaba Corobio. Conduciéndoles éste a la isla de Platea, dejaron allí a Corobio con víveres para unos cuantos meses y se embarcaron ellos mismos rápidamente para llevar las noticias sobre la existencia de la isla a los de Tera, sus buenas condiciones naturales y su cercanía a la fértil costa.

 Decidieron los de Tera enviar a un hermano de cada dos designado por sorteo -hombres de la totalidad de los siete distritos que había- y que fuera con ellos como conductor (archagétes) y rey (basiléus) Bato. De ese modo enviaron dos pentecónteras[3] a Platea.

 Heródoto IV.153.

 

 

2. Decreto fundacional de Cirene. 

“Acuerdo de los fundadores. Decidido por la Asamblea. 

Después que Apolo dio espontáneamente a Bato y a los Tereos el designio oracular de fundar Cirene, resolvieron los Tereos enviar a Libia a Bato como conductor (archagétes) y rey (basiléus), que los Tereos se hicieran a la mar como sus compañeros, que se embarcaran en condiciones de igualdad y equidad con respecto a su procedencia de cada familia, que un hijo fuera llamado de cada familia, que partieran los que estaban en la flor de la juventud y que de los demás Tereos pudiera partir cualquiera de condición libre.

Si los colonos mantienen el asentamiento, cualquiera de sus conciudadanos que emigre después a Libia podrá participar de aquella ciudadanía y de los honores, y recibirá por sorteo una parte de la tierra no ocupada. Pero, si no mantienen el asentamiento, y los Tereos no pueden socorrerlos, sino que se ven forzados a pasarlo mal hasta un periodo de cinco años, podrán volver de esa tierra sin miedo a Tera, a sus posesiones, y ser ciudadanos. Pero el que no quiera hacerse a la mar habiendo sido enviado por la ciudad, será condenado a muerte, y sus bienes, confiscados. Y el que reciba o proteja a otro, incluso si es un padre a un hijo o un hermano a un hermano, sufrirá lo mismo que el que no quiera partir.”

 En esas condiciones hicieron el acuerdo los que se quedaban y los que salían para la fundación, y establecieron maldiciones contra los que transgredieran esos acuerdos y no los respetaran, tanto de los que habitaran en Libia como de los que se quedaran allí. Habiendo modelado imágenes de cera, las quemaron, al tiempo que pronunciaban todos juntos, hombres, mujeres, niños y niñas, la siguiente imprecación: «el que no se mantenga firme en estos compromisos y los deje de lado que se funda y se derrame como las imágenes, él mismo, sus descendientes y sus bienes. Y, en cambio, para los que respeten los acuerdos, tanto los que navegan a Libia como los que se quedan en Tera, que haya abundancia y prosperidad para ellos y para sus descendientes.

Inscriptionum Graecarum, IX.3.

 



[1] El linaje de los Minias lo formaban al parecer los miembros de un pequeño grupo de familias de Tera que afirmaban ser descendientes de Minos, el mítico rey de Creta. La familia de Grino se consideraba a su vez descendiente de Teras, mítico héroe epónimo de Tera.

[2] Hoy sabemos que Platea era en aquel tiempo un islote situado a muy poca distancia de la costa de Libia, provisto de varios manantiales de agua y algunas pequeñas praderas cercadas de olivos.

[3] La pentecóntera era un tipo de embarcación que tenía tres filas de remeros a cada banda, estaba equipada con un mástil, y podía llevar entre doscientas y trescientas personas.

Copyright 2014, por los autores de los cursos. Cite/attribute Resource. Sanchez, J. R. A., Aja, J. R. (2009, July 01). Textos sobre colonias griegas. Retrieved September 23, 2014, from OCW Universidad de Cantabria Web site: http://ocw.unican.es/humanidades/historia-del-proximo-oriente/modulo-5/textos-sobre-colonias-griegas. Esta obra se publica bajo una licencia Creative Commons 4.0. Creative Commons 4.0
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